www.portalparados.es

Nº Parados 20/11/2018

SEPE
3254703
EPA
3490100

Nº Parados 20/11/2018

SEPE
3254703
EPA
3490100
cursosbanner
Arrancamos la semana con una nueva columna de "Los lunes al sol" de nuestra compañera María Díaz. Hoy la periodista reflexiona sobre los resultados del reciente inforrme PISA que vuelve a colocar a los jóvenes españoles a la cola de la OCDE en resolución de problemas. ¿De verdad los jóvenes españoles no son capaces de programar el aire acondicionado, poner en marcha el aspirador o utilizar el mp3? A quienes tenemos adolescentes cerca nos cuesta creerlo.

Jóvenes aunque todavía sin preparar

Arrancamos la semana con una nueva columna de "Los lunes al sol" de nuestra compañera María Díaz. Hoy la periodista reflexiona sobre los resultados del reciente inforrme PISA que vuelve a colocar a los jóvenes españoles a la cola de la OCDE en resolución de problemas. ¿De verdad los jóvenes españoles no son capaces de programar el aire acondicionado, poner en marcha el aspirador o utilizar el mp3? A quienes tenemos adolescentes cerca nos cuesta creerlo.  

//

Tienen 15 años y toda la vida por delante. Están aprendiendo a manejar el mundo. Cada uno a su velocidad, pero están en ello. No saben hacia dónde caminan porque el futuro no “huele” bien, pero es lo que hay. Yo creo en ellos. Pero los que elaboran el informe PISA por lo que se ve, no. Hacen públicos los resultados de su último informe y vienen  a decirnos que nuestros adolescentes son poco “apañaos” para la vida. Para mí, que la poco apañada es la vida, pero en fin.



El informe PISA tiene para muchos y para muchos. Empecemos porque es un muestreo llevado a cabo con 2.800 alumnos. Nada significativo. Ni aquí ni en ningún sitio. No parece que se hayan esforzado mucho en trabajar con un “material” amplio y se han limitado a 2.800 alumnos. No digo que, por mor del azar, hayan tenido que ser los más torpes que tenemos y los más listos. Digo que son pocos para llegar a conclusión alguna.

De la sorpresa inicial pasé al entendimiento absoluto. Por poner un ejemplo: los chicos de 15 años de nuestro país no saben manejar una aspiradora. Llámenme feminista pero estoy por decirles que ni sus padres. Aquí las que les dan a la aspiradora son las madres, sean amas de casa o trabajadoras fuera de la misma. Lo que me preocupa es que esas madres no hayan hecho de sus hijos unos chavales capaces de manejar un electrodoméstico. Que no lo consiguieran con su cónyuge no quiere decir que no deban hacerlo con sus vástagos. La super-protección no es buena y la vida te exige saber de todo. La calefacción y el aire acondicionado van, para mí en el mismo grupo. Pero ¿el mp3? ¿qué los chicos de ahora no saben manejar un mp3? No me lo creo.

No sabrán manejar un radiocasete y, si me achuchan, un giradiscos. Les parecen antiguallas y en su propia sencillez de uso está su dificultad. Pero un aparato con el que han crecido, al que le sacan un partido que tu desconoces, eso sí que me resulta difícil de admitir. No sé ustedes, pero cuando yo tengo algún problema informático o con algún tipo de  aparato de música moderno lo primero que hago es mirar a mi alrededor a ver a quien encuentro menor de 20 años o llamar a mis sobrinas que están en esa edad porque seguro que son especialistas en el tema. El problema es que manejan un lenguaje al respecto que no hay quien les entienda. Pero los botones (¡qué antigua!, ¿no?), los problemas y sus respectivas soluciones, esas se las saben de corrido.

A no ser que los chicos y chicas de 15 años de este país se estén alejando de la tecnología porque la crisis no permite acceder a un aparato de estos. Me consta que muchos de estos jóvenes no tienen posibilidad de tener un ordenador en casa para hacer los deberes y avanzar en sus conocimientos. Algunos, por no tener, no tienen ni luz. Quizá estos señores que se preocupan tanto por saber cómo se manejan nuestros adolescentes se debieran de preocupar por saber con qué elementos cuentan para enfrentarse a la vida.

Y en casa y en el colegio enseñemos a las generaciones futuras a ejercer su propia autonomía. Hagámosles salir a la calle como salíamos nosotros: a aprender a dominarla. Dejemos que se equivoquen para que no vuelvan a hacerlo. Planteémonos que forman parte de la familia y de su cotidianeidad y hagamos que cocinen o que pasen la espiradora. Hagamos de ellos unos seres completos al margen del género que tengan. Ninguno de nosotros ha nacido aprendido. Anticipémonos a lo que la vida puede ir reclamando y no suframos si tropiezan. El aprendizaje que les queda, la capacidad de decisión que forjan y la posibilidad de mirar hacia delante con seguridad, eso, no tiene precio.

María Díaz
Periodista
www.mariadiaz.eu

Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner