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Desde el otro lado de la mesa

Llevo 23 años trabajando en el área de empleo y formación para personas desempleadas. Me gustaría dar una visión desde el otro lado de la mesa, querría haceros saber que en muchas ocasiones estamos muy desbordadas de trabajo, que empatizamos con la situación de tantas personas que lo están pasando muy mal pero no siempre tenemos algo tangible que ofrecerles.

Somos profesionales y tenemos una amplia formación y experiencia, sabemos empatizar con la persona que esta «destrozada», sabemos escuchar, tenderle una mano, ayudarle a reajustar sus expectativas, a diversificar su búsqueda en otros sectores, a extrapolar su experiencia a otros ámbitos, a reforzar o ampliar con formación algunas áreas y a explorar el mercado laboral en busca de una nueva oportunidad.

Pero lo más importante que hacemos es escuchar a la persona y ayudarle desculpabilizarse por lo que ha sucedido y  a recuperar su autoestima.

Sé por mi experiencia personal y laboral que el trabajo es un eje que estructura toda tu vida, si pierdes el trabajo no solo pierdes tus ingresos, pierdes un poco tu anclaje con el mundo realas principio te invade una falsa euforia, piensas que vas a hacer todo aquello que no tuviste tiempo de hacer, pero van pasando los días, y una vez que ya has hecho todo eso que llevabas posponiendo tanto tiempo, te invade una sensación de vacío y miedo al futuro que te paraliza.

Te puedes llegar a sentir excluido, dejas de relacionarte, cuando  estás en casa y te enfrentas a tus primeros días sin la obligación de madrugar, se te viene todo  encima. Llamas a tus contactos pero todo el mundo esta trabajando y poco a poco te va invadiendo una penosa sensación de que eres [email protected] [email protected] de segunda, algo así como «si no trabajas no existes».

Sé que éste es el pensamiento autodestructivo  que algunas personas tienen cuando pierden su empleo, pero quisiera decir que desde fuera nadie  percibe que el que ha perdido su empleo lleva un estigma o es responsable de su situación.

Ni siquiera me gusta utilizar la palabra «[email protected]» porque es peyorativa, me gusta decir «trabajador en desempleo». A estas alturas creo que todos sabemos que perder el trabajo es algo que puede sucederle a cualquier persona independientemente de su formación, su experiencia laboral, su edad, su sexo, su nacionalidad, etc.

Quiero finalizar esta reflexión dando un mensaje de animo, por nuestra experiencia sabemos que las personas proactivas y perseverantes, las que no se rinden siempre  terminan encontrando un empleo mejor que el que abandonaron.

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