www.portalparados.es

Nº Parados 26/09/2018

SEPE
3182068
EPA
3490100

Nº Parados 26/09/2018

SEPE
3182068
EPA
3490100
cursosbanner

Nuevo concurso en Portalparados.Gana uno de los cinco ejemplares del libro "Punto y Seguido" en el que sus 7 autores y hasta 25 colaboradores nos cuentan su experiencia tras pasar por el paro. Tan sólo tienes que contarnos cuál es la pregunta "más peculiar" que te han hecho en una entrevista de trabajo y como respondiste al enigma. Tienes de plazo hasta el próximo 8 de noviembre. Seleccionaremos las cinco mejores y os enviaremos un ejemplar de este libro.  

Se trata, como véis de un concurso muy sencillo. Nos escribes la pregunta y tu respuesta en el espacio que te permiten nuestros comentarios y un jurado seleccionará las cinco mejores para enviarles un ejemplar de “Punto y Seguido”. El jurado estará compuesto por Concha Zancada, una de las autoras; un representante de Empresa Activa que editó esta publicación y Javier Peña, director de Portalparados. Déjanos tu comentario y ¡participa!



En el año 2009, con la crisis económica afectando severamente al empleo en España, los siete autores (Ana López, Arancha Montes, Concha Zancada, Diego Boluda, Magdalena Rosselló, Ramón Balsells y Tom Story) coinciden en una agencia de Outplacement, en la cual comparten sus propias experiencias y se proponen que este conocimiento sea difundido.  Un año después nace Punto y seguido, fruto de sus vivencias y de las de decenas de otras personas, libro con el que brindan consejo y apoyo a todos aquellos que puedan estar atravesando por esta situación.

La historia de Juan

Las vivencias de Juan son el hilo conductor de este libro. Es además el único personaje ficticio del relato. Para que os hagáis una idea, os contamos alguno de los fragmentos de la historia del protagonista:

Es un nuevo lunes. Juan aprovecha la hora que tarda conduciendo de su casa al trabajo para escuchar la radio y ponerse al día de las noticias, ya que cuando comienza su actividad diaria no tiene tiempo para nada.

Muchas veces va cambiando de emisora y escucha “el último caso de corrupción”, “la bajada de la Bolsa”, “cuatro parados al minuto”, “los rostros de la crisis”  y como sólo comentan malas noticias y no está dispuesto a empezar su jornada con temas negativos, se encomienda a la música de su iPod para que le alegre el día.

Siente que la situación económica que se está viviendo no va con él. Su empresa no está acusando la crisis y él goza de una buena posición dentro de la compañía. Las cosas van A TODA VELA.

En la oficina se acerca a Juan  uno de sus compañeros y le invita a tomar un café. Está intranquilo y no sabe con quién compartir una información que le ha llegado de forma accidental. La compañía va a hacer ciertos cambios que pueden poner en peligro sus empleos. Primero con incredulidad y unos minutos más tarde con nerviosismo, Juan regresa a su puesto de trabajo. Lo que esa misma mañana en el coche le parecía tan lejano, le ha caído como una losa. Intenta tranquilizarse y piensa que simplemente se tratará de un rumor, aunque se queda con LA MOSCA DETRÁS DE LA OREJA.

Vuelve a casa un poco antes de su hora habitual y prefiere no comentar nada con la familia. Al fin y al cabo puede que sea algo sin ningún fundamento.

El martes, nada más llegar, recibe la visita de su compañero que de nuevo quiere hablar con él fuera de la oficina. No ha podido dormir en toda la noche y está notando “cosas raras” en su departamento. Le están solicitando información adicional y algunas preguntas que antes le habrían parecido normales ahora las encuentra sospechosas, con una finalidad oculta.

La semana va pasando y cada vez hay más nerviosismo en el equipo. Algo que en principio era confidencial, ahora se extiende como la pólvora. Nunca olvidará ese viernes. Media hora antes de finalizar su jornada laboral, su Director le llama por teléfono para que suba a su despacho. Allí está también el Director de RRHH que le dice: “Juan, no podemos contar contigo. Eres un buen profesional pero esta decisión, aunque dura, es lo mejor para la compañía”. Siente UN JARRO DE AGUA FRÍA sobre su cabeza y no puede ni plantearse ni un  ¿POR QUÉ A MÍ?.

Le piden un último esfuerzo. Tiene que permanecer durante dos semanas para dejar cerrado un proyecto, no comentar con nadie el tema, seguir capeando el temporal y actuar como si nada raro estuviera ocurriendo,  pero ¿Y AHORA QUÉ?

Transcurridos 15 días, Juan no sabe cómo plantear su nueva situación a familiares, compañeros y amigos. Además, se encuentra desubicado en su propia casa. Es la primera vez que se enfrenta al desempleo. De repente le viene a la cabeza un “grito de guerra” que usaban en su departamento cuando no sabían por dónde abordar un tema:  “¡ORGANIZACIÓN!  ¡ORGANIZACIÓN!”. Y así intenta adaptarse a su nueva rutina.

Juan recopila el montón de papeles que el último día le habían entregado en su empresa, junto al finiquito, ya que debe llevarlos a la oficina de empleo. No sabe mucho de esos temas, sólo lo que ve a diario en las noticias: cientos de personas haciendo cola. Pero eso era como una película hasta que, de pronto, se da UN BAÑO DE REALIDAD. Esta supera la ficción.

Una vez con los pies en la tierra y viendo que su situación de desempleo podría durar más de lo esperado, decide que tiene que intentar rentabilizar al máximo el dinero que ha recibido como indemnización y, además,  APRETARSE EL CINTURÓN.

Ahora él es simplemente Juan, sin una tarjeta de empresa, logo ni cargo en la misma. Y, como cualquier mortal, se da cuenta de que no está preparado y de que le va a costar SUDOR Y LÁGRIMAS contar con las mismas facilidades que tenía en su etapa anterior.

Su primer objetivo es llamar a antiguos contactos que, seguro, tendrán un hueco para él. Si eso no funciona, su proyecto será TRABAJAR EN BUSCAR TRABAJO  en Internet, periódicos o cualquier otra vía.

De todas formas se considera afortunado, ya que su paquete de salida incluye un OUTPLACEMENT. Aunque realmente no sabe muy bien en qué consiste ese programa, encuentra allí un refugio, formación, asesoramiento y compañía. Aplica los consejos que recibe, conoce a compañeros muy interesantes que le muestran su cara más humana y decide “vivir la vida”, aprovechar también ese tiempo que le ha sido regalado y, desde las “crónicas del viaje interior”, rompe los puentes que le unían a la etapa que ha dejado atrás. 

Ya le habían advertido que en ocasiones se sentiría más eufórico, si bien luego podría caer en lo más profundo. Sus picos y valles eran como una MONTAÑA RUSA emocional. Pensó que eso nunca le sucedería, pero se equivocó y ahora atraviesa por momentos muy malos.

Una mañana que está paseando por un parque Juan se encuentra con un buen amigo de la infancia que ha pasado previamente por la misma experiencia. Le comenta que ha leído PUNTO Y SEGUIDO. Cómo gestionar el desempleo y crear nuevas oportunidades profesionales  y que le ha sido de gran ayuda. Le explica que este libro le permitió enfrentarse a la nueva situación y afrontar este reto como una oportunidad que el destino le ofrecía. En él abía encontrado pautas para seguir adelante porque está escrito por personas que, en un momento de sus vidas, se vieron en una situación como la suya. Desde esa experiencia, habían querido ayudar a los demás a avanzar por ese sendero que ya ellos habían recorrido para que así el camino fuese más sencillo.

Juan se decide a leerlo y cuando lo termina se siente muy identificado con todo lo que ha leído y pone en práctica los consejos que sugerían.

Unos días más tarde  está en su casa y suena el móvil. Es un número oculto. Su hija responde y pasándoselo le dice  TE LLAMAN.  Le informan que está seleccionado para una entrevista. Oye en su cabeza una voz que dice “¡Me han llamado!” y  ahora “¿Qué hago?”

Pasa todas las fases del proceso hasta que, por fin, llegael tiempo de “las vacas gordas” y le comunican que él ha sido el seleccionado: “ALELUYA, ALELUUUUUYA”.

Era lunes. Un nuevo lunes muy especial. Juan lleva conectado su iPod mientras va conduciendo al trabajo. No quiere oír malas noticias. Está nervioso y se siente como cuando era pequeño, el primer día de clase, ante el reencuentro con sus compañeros y sus profesores. O aquella tarde en su infancia cuando lo llevaron al puerto para ver un barco que acababan de botar y que, LEVANDO ANCLAS, se perdió en el horizonte. Antes de bajar del coche, deja sus temores y dudas aparcadas en él y se dirige con paso firme hacia las instalaciones. 

Muchas horas de atasco y miles de canciones en el iPod después, los nuevos compañeros ya le son habituales. Conoce perfectamente la organización y siente como suyos los “nuevos colores de la camiseta”. Está de nuevo A TODA MÁQUINA”



Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner