Promover que los desempleados de fuera de la Unión Europea que residen en las Islas, generalmente inmigrantes que llegaron en épocas de demanda de trabajadores y que se han visto sin trabajo por la crisis al igual que otros residentes, apuesten por negocios más variados que hasta ahora, es la principal meta de ese programa.
Y es que, aunque el autoempleo podría ser la solución para muchos de esos inmigrantes, lo normal es que los que dan ese paso opten siempre por abrir tiendas y en muchos casos del mismo ramo, sobre todo de alimentación, por lo que sus proyectos fracasan al ser un mercado saturado, ha explicado el viceconsejero de Políticas Sociales e Inmigración del Gobierno de Canarias, Melchor Núñez.
Como alternativa, al amparo del Inclusive se pretende animarles a que apuesten por otros sectores, y principalmente el de los servicios, según ha avanzado el viceconsejero en el acto de presentación de dicha iniciativa, que se convocó en Las Palmas de Gran Canaria y tuvo como destinatarios a inmigrantes y también a representantes de organizaciones que trabajan con ellos.
Núñez precisó que actualmente residen unos 380.000 inmigrantes extra comunitarios en Canarias y que, si bien parte de ellos están integrados y ocupados, son bastantes los que, al igual que otros habitantes del Archipiélago, se han visto abocados al paro, y que el autoempleo es «una de las formas básicas» para favorecer su integración.
Ya que así -argumentó- «se puede generar un volumen importante de empleo» para esas personas.
El viceconsejero ha recalcado que el Gobierno canario entiende que los inmigrantes a los que se dirige esta iniciativa «no son un problema; son, por el contrario, una oportunidad de generar actividad económica y hasta de ocupar nichos de empleo que, hoy en día, tienen más oferta que demanda», como en el caso del sector de reparaciones y mantenimiento de aparatos e inmuebles.




