www.portalparados.es

Nº Parados 21/05/2018

SEPE
3335868
EPA
3796100

Nº Parados 21/05/2018

SEPE
3335868
EPA
3796100
cursosbanner
Hay días en los que, por circunstancias, uno se desengancha de la información y resulta que se ha perdido alguna que otra noticia que le podía haber llamado la atención. Y si esas noticias son del estilo de la propuesta de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella para que los madrileños realicen trabajos voluntarios para el municipio o las faltas de ortografía del jurado en el caso Camps, pueden ser el pretexto perfecto para esta columna de Los Lunes al Sol que firma cada semana la periodista, María Díaz.

¿Y si una no se entera, por un día, de qué pasa por el mundo?

Hay días en los que, por circunstancias, uno se desengancha de la información y resulta que se ha perdido alguna que otra noticia que le podía haber llamado la atención. Y si esas noticias son del estilo de la propuesta de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella para que los madrileños realicen trabajos voluntarios para el municipio o las faltas de ortografía del jurado en el caso Camps, pueden ser el pretexto perfecto para esta columna de Los Lunes al Sol que firma cada semana la periodista, María Díaz.  

¿No tienen la sensación de que precisamente el día que no pueden ver el informativo de turno ocurre todo? Alguno adjudicaría la conclusión al llamado “principio de Peter”, ese que dice que la tostada cae siempre del lado de la mantequilla. Normal: es del lado que más pesa. Pero lo cierto es que “usted no puede enchufarse al telediario” igual a que el mismo “viene cargado de asuntos de interés”. Y se le queda a uno un cuerpo de vivir fuera de onda…




Esa sensación tuve yo hace unos días. Después de un ajetreado día me senté con unos amigos a cenar feliz de pensar que un rápido fogonazo televisivo me había puesto al tanto de aquello que ocurría por el mundo. ¡Qué error! Apenas estaba al tanto de ese cierre de urgencia y a la francesa de los “irresponsables” de Spanair que corrí a poner sobre la mesa cuando la tertulia comenzó a llenarse de comentarios sobre la actualidad que a mí se me escapaban. Tengo que confesarles que he probado a aislarme del mundo sin resultados positivos y hasta viví un año sin televisión. Pero se desarrolló en mí una desazón que no sé cómo explicarles…A lo que iba, dos acontecimientos, al margen del ya citado de la compañía aérea que voló para bajar la persiana, centraron mi interés.


Por un lado confirmar que el nivel cultural de este país roza lo patético. He estado siempre en contra de los jurados populares. Vamos, a mí no me gustaría formar parte de uno de ellos ni por muy aburrida que estuviera. Tal vez porque hace tiempo establecí una distancia clara entre la realidad y la ficción cinematográfica. Y si pudiera saltarme la línea, me pediría el papel de abogada aburrida al estilo Iron Side…pero sin silla de ruedas. Al margen de creer que ciertos juicios, especialmente aquellos devorados por la opinión pública, no deberían recaer en manos de aficionados también creo que cumplir solo con las premisas de, aparentemente, saber leer y escribir no son suficientes. Y digo “aparentemente” porque analizado el texto con el que el dichoso jurado se cubrió de gloria está claro que aquellos no conocían las reglas básicas del alfabeto. ¿Es lícito que alguien así pueda decidir sobre la vida de otro? ¿A alguno de los miembros de ese equipo se le ha caído la cara cuando se han enterado de sus condiciones culturales? ¿Nadie va a hacer nada ante un jurado con claras limitaciones cognoscitivas como para tomar decisión alguna?????


La sobremesa no había terminado: quedaba la última de Ana Botella. Mira que creo que le está poniendo voluntad a la hora de ejercer de alcaldesa, pero hay que reconocer que vamos a una por semana…si no a dos. A mí lo del voluntariado, me perdonen, me parece una falta de respeto. Para empezar hacia las personas cualificadas para desarrollar tal o cual trabajo. Para seguir, con quienes intentan conseguir un puesto laboral en el mercado. ¡Qué falta hace pagar un sueldo a alguien que conoce su trabajo si cualquiera puede ocupar su sitio gratis!. Así no se levanta un país. Necesitamos reconocer los méritos del otro y darle un valor crematístico. Aunque solo sea por dignidad. Y para terminar con quienes ejercen una verdadera labor en ese sentido: el voluntariado es una cosa muy seria como para que vayamos ahora depreciando su valor.

De todas formas, si la señora Botella tiene bien a ofrecerse voluntaria para limpiar mi casa un par de veces por semana no digo yo que no me anime a aportar mis escasos conocimientos a favor de una comunidad que no necesita caridad si no trabajo. ¡Y casi me lo pierdo!. Creo que se lo he contado alguna vez, pero cuando Stanley encontró a Livingstone después de una larga búsqueda y le espetó el consabido “el doctor Livingstone, supongo…” este le contestó con un escueto “¿qué pasa por el mundo?”. Pues eso.


María Díaz
Periodista
www.mariadiaz.eu

 

Puedes seguir a Portalparados en Facebook, Twitter y Linkedin.


Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner