www.portalparados.es

Nº Parados 20/10/2018

SEPE
3202509
EPA
3490100

Nº Parados 20/10/2018

SEPE
3202509
EPA
3490100
cursosbanner
Este último lunes de 2013 publicamos la última columna del año de la periodista María Díaz. Hoy, en "Los lunes al sol", María utiliza este 30 de diciembre como un balcón para asomarse al nuevo año, 2014, el año de la recuperación, dicen muchos, aunque los datos de creación de empleo que se manejan son a todas luces insuficientes para los millones de personas que siguen buscando trabajo en nuestro país.

Olvidemos las cifras, lo importante es cada uno

Este último lunes de 2013 publicamos la última columna del año de la periodista María Díaz. Hoy, en "Los lunes al sol", María utiliza este 30 de diciembre como un balcón para asomarse al nuevo año, 2014, el año de la recuperación, dicen muchos, aunque los datos de creación de empleo que se manejan son a todas luces insuficientes para los millones de personas que siguen buscando trabajo en nuestro país.  

//

Lo afirma José Antonio Segurado en un importante programa de radio y lo cuenta como una buena noticia: en el 2014 se crearán algo más de 13.000 puestos de trabajo. A mí no me llega la camisa al cuerpo, vista la velocidad a la que se destruye empleo. Para cargarse los puestos de trabajo parecemos Weber pero para recomponerlos, una tortuga. Hemos superado la espantosa cifra de 6 millones de parados, hemos perdido más de 3 millones de puestos de trabajo en 5 años y ¿la buena noticia es que se van a recuperar más de 13.000? O nos conformamos con poco o alguien vive ajeno a la realidad.



Claro que es mejor esa cifra que ninguna. Pero me suena ridícula, absurda. Sólo en mi gremio, el de los medios de comunicación, se han quedado en el camino y en la calle casi 4.500 compañeros en este último año. Y así, ramo tras ramo. Hay quien ve una luz al final del túnel. Pero todo parece anunciar mucho túnel, demasiado. Llevarse a engaño no lo arregla y nos hace dudar de quienes creen que las patéticas cifras que nos aportan son un buen augurio.

Peor es afirmar sin que se te caiga la cara que este año no ha habido destrucción de empleo, que los sueldos están subiendo y frases similares. ¿Y qué me dicen de los 800.000 puestos de trabajo que iba a crear cierto gobierno? Está claro que no nos merecemos este bucle de mierda en el que los unos nos toman por tontos y nosotros hacemos que nos lo creemos.

Los expertos aseguran que salir de este “bache” nos va a llevar hasta el 2033. Muchas navidades de por medio y demasiadas generaciones perdidas. Sin embargo, aunque las cifras sean reales y los ciudadanos no seamos los gilis que los políticos consideran que somos, está claro que poner de nuestra parte es fundamental. Si nos dejamos minar la moral, entonces y sólo entonces, ganan ellos, nuestros “líderes”, esos que dicen interesarse por nosotros mientras a nosotros nos da la risa…o el llanto.

Este año que viene, el que está encima, el que se arrima a velocidad de vértigo, debe ser el año en que no perdamos las ilusiones, en que confiemos en nosotros mismos, en que pongamos todos nuestro talento, que cada uno tiene el suyo, al servicio de nuestro futuro y del de los nuestros. La situación actual mina las relaciones familiares y nos conduce al desánimo. Pensemos que la culpa no es nuestra y que la solución quizá esté en nuestras manos. Regalemos sonrisas a los que nos rodean, son gratis, para que este viaje por el desierto resulte, cuando menos, más ligero y nos parezca más corto. Las cosas no valen más porque tengan un precio en el mercado. El valor se lo damos nosotros, y en estos momentos de crisis, las miradas alegres o las risas, que cotizan caras, deben retornar a su lugar. Llevan esfuerzo pero no reducen nuestro limitado poder adquisitivo.

No sé si serán 13.000 más o 13.000 menos. Pero no retrocedamos, no nos rindamos y plantémosle cara al enemigo. Llámenle paro, estado o clase política. No se merecen nuestra rendición porque no se merecen nada de nosotros. Ellos se pondrán las medallas, mientras la verdad será nuestra. Dan lo mismo las cifras. Cada uno es cada uno. No se compare con aquellos que presumen de lo que tienen. Mírese hacia dentro y dígase en voz alta que usted dispone de muchos más valores. Los que le hicieron formar parte de otro juego: el del trabajo. Y tire p’adelante. Seguro que si lo piensa, tiene más de un motivo para no perder las energías en este viaje. Aunque haya días que lo ponga en duda.

Por un 2014 que no nos haga ricos pero nos devuelva a la rueda de las opciones laborales. Lo demás, ya vendrá. Despacito, pero vendrá.

 

María Díaz
Periodista
www.mariadiaz.eu

 


Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner