www.portalparados.es

Nº Parados 10/12/2018

SEPE
3252867
EPA
3490100

Nº Parados 10/12/2018

SEPE
3252867
EPA
3490100
cursosbanner

La Ministra de Empleo, Fátima Báñez, compareció ayer para hablarnos de las bondades de la reforma laboral, aprobada por el gobierno hace un año y medio. Según su intervención, esta nueva normativa ha permitido que 250.000 personas se hayan mantenido en sus puestos de trabajo. Sus palabras se podrían resumir en aquello de “misión cumplida”.  

La sensación que tuvimos algunos al escuchar ayer a la ministra es que podía haber hablado de esa cifra de 250.000 personas, como podría haber dicho 300.000 o algunas más. No sabemos cuáles son los estudios de los que dispone el departamento de Báñez pero tenemos que hacer un acto de fe en la ministra para creernos que sin la reforma laboral, ahora estaríamos mucho peor.



Los datos objetivos nos indican que el paro ha crecido en año y medio. Ha aumentado de forma vertiginosa en los primeros meses y de manera mesurada en el último año. Un mérito que se puede atribuir más bien a la mejora del turismo y las exportaciones más que a la propia reforma laboral.

Y es que por mucho que nos digan, la normativa que regula las relaciones entre empresarios y trabajadores es importante para crear empleo pero lo más determinante es que la economía crezca. Si la riqueza disminuye, es imposible que crezcan los puestos de trabajo ni siquiera en el país con una normativa más liberal, como podría ser la de Estados Unidos.

En su momento, el gobierno dijo que el objetivo de la reforma laboral era crear puestos de trabajo. Si nos ceñimos a esta afirmación, deberíamos concluir que han fracasado en su objetivo por el momento. Más bien, muchas empresas aprovecharon la coyuntura para despedir con mayor alegría y sin demasiadas explicaciones. Ese ha sido uno de los primeros efectos de la nueva ley.

Y es que no nos contaron que el veradero objetivo de la reforma laboral es eso que algunos economistas califican de forma eufemística como mejora de la competitividad que traducido al lenguaje de la calle, significa un empeoramiento de las condiciones laborales. O como dijo ese presidente de la CEOE que ahora está en la cárcel, trabajar más por menos dinero y derechos muy mermados.

Alguna vez he comentado que la alta cifra de paro interesa a aquellos que quieren contratar más barato. Y si encima le pones encima de la mesa una reforma laboral que permite cambiar las condiciones sin demasiados problemas o despedir a unos para contratar a otros más barato, miel sobre hojuelas.

Y es que mucho me temo que la intención de esa reforma era precisamente eso: conseguir mano de obra más barata, devaluación de los salarios y menos derechos para los trabajadores. Si ese era el objetivo como creo, el gobierno puede presumir de un gran éxito.

Antes de la crisis, hablábamos de los mileuristas como lo más normal del mercado de trabajo. Ahora son unos auténticos privilegiados porque sueldos de 800, 700, 600 o menos son los más habituales.

Y encima crecen los contratos a tiempo parcial, con lo cual obtener un puesto a tiempo completo es otro lujo para aquellos que lo han logrado. Esa es otra de las realidades que contradicen las intenciones del ministerio y de la patronal que quieren romper la dualidad entre fijos y eventuales. El problema es que lo quieren hacer a base de igualar por abajo, es decir que los derechos de los indefinidos bajen a los que tienen los temporales, y no viceversa.

Javier Peña
Director Portalparados.es

Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner