www.portalparados.es

Nº Parados 18/12/2018

SEPE
3252867
EPA
3490100

Nº Parados 18/12/2018

SEPE
3252867
EPA
3490100
cursosbanner

Si algo hemos aprendido en los últimos años, y aún más con esta crisis, es que nada nos resulta ajeno en el planeta y mucho menos ajeno si se produce en la Unión Europea, ese que fue en otros tiempos un selecto club de países por el que tanto luchamos para entrar portugueses, griegos y españoles. Por eso, debemos tomar buena nota de lo ocurrido esta semana en ese país que fue la cuna de la democracia hace más de dos mil años. El refranero español es muy sabio y ya nos dice aquello de "cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar".  

Ya sé que lo fácil es caer en la demagogia de criticar las pedradas de los indignados griegos, presentándoles como unos extremistas radicales y peligrosos, unos enemigos del sistema que quieren destruirlo con unas armas tan terroríficas. Nunca desde esta web abogaremos por la violencia en ninguna de sus formas, desde la más leve hasta la más terrible, quede eso por delante.



Sin embargo, tenemos que contextualizar lo que se vive en tierras helenas. En primer lugar, hubo un gobierno que en su momento mintió con las cuentas públicas para poder entrar en el euro. Por supuesto que nadie pagó por ello y como mucho, los griegos mandaron al partido conservador, autor de la fechoría, a la oposición. ¿Es suficiente con el castigo electoral? La verdad es que no y muchos nos tendríamos que fijar en el ejemplo de Islandia donde han conseguido que un primer ministro se siente en el banquillo de los acusados.

En segundo lugar, han vivido en un sistema político que ha generado desde hace muchos años una considerable práctica de corrupción sin que ninguno de los dos partidos grandes hayan luchado decididamente por evitarlo y por encarcelar a los corruptos.

En tercer lugar, los griegos ven como la Unión Europea, ese club de “amigos”, les ofrece un plan de rescate que ya representó el año pasado un enorme esfuerzo que ha representado recortes en pensiones y prestaciones por desempleo, subidas del impuesto del IVA, etc. Por si fuera poco, dejan la impresión las autoridades comunitarias que el rescate es algo así como cuando tu le prestas dinero a un amigo para que te lo devuelva en tal fecha. El problema es que esa ayuda es, en realidad, un caramelo envenenado que deben devolver a precio de oro.

De hecho, ya las medidas adoptadas el año pasado, no sirvieron absolutamente de nada porque lo que están haciendo en realidad es acogotar a Grecia y a sus habitantes.

Para aquellos además que creemos en la democracia, nos resulta muy difícil de entender que un parlamento se vea obligado sí o sí a adoptar una serie de medidas tremendamente perjudiciales para su pueblo. Lo curioso es que nada se ha dicho de atajar la tremenda corrupción en los distintos niveles de la corrupción sino para devolver una deuda que está en manos de bancos de otros países, como Francia o Alemania.

Ya hace algunos meses incluso el diario El País explicaba cómo empresas de estos países no paraban de vender armamento a Grecia en esa especie de guerra fría que mantienen con Turquia. Y además les obligaban a esa compra a cambio de asegurar la supervivencia de uno de los astilleros que tiene el país.

¿Pero qué mensaje nos dejan las brutales medidas adoptadas en Grecia?

Además del golpe que se perpetra a una democracia que queda prácticamente secuestrada a manos de otras autoridades, lo ocurrido en Grecia demuestra cuál es el interés real de los políticos europeos. Nos venden que este país, o Irlanda, o Portugal, no tienen otro camino más que ese. Recortar, recortar, recortar, acabar con la deuda lo antes posible.

Hay quien se pregunta si no se pueden alargar los plazos para reducir la deuda de cada uno de estos países y así aliviar su economía un poco pero claro llegan los bancos y no están dispuestos a ello por si acaso pierden el dinero invertido.

Otra enseñanza que nos deja es el objetivo final. Aquí estamos preocupados por los cuatro millones y medio de parados, por la falta de actividad económica, etc. Parece razonable pensar que el objetivo debería ser luchar contra este problema. Sin embargo, medidas como las adoptads en Grecia, según importantes economistas e incluso un reciente informe de la ONU, van a conseguir el efecto contrario: más pobreza, menos actividad española, más paro y la falta de ilusión de toda una sociedad.

Cuando se comete un crimen, hay que preguntarse a quien beneficia para saber quién lo ha cometido. No voy a responder, os dejo la pregunta ¿a quién está beneficiando todo ésto? Vosotros mismos podéis tratar de encontrar la contestación.

Lo más terrible es que en estas circunstancias, me cabe otra duda: ¿dará igual a quien se vote en España porque las medidas nos vendrán impuestas a punta de pistola?

Y para terminar, os recomiendo si tenéis la posibilidad de leer al sociólogo Alain Tourain, el sociólogo que es Premio Príncipe de Asturias, que ha publicado un interesante libro en el que pone en solfa todas estas cuestiones y augura un futuro apocalíptico de cataclismo del actual sistema sin necesidad de que el 15M o los indignados griegos se lo carguen, algo muy parecido a lo que manifestaba hace unos días José Luis Sampedro en una conferencia con jóvenes. El tirón de orejas del Fondo Monetario Internacional ayer a Estados Unidos seguramente reforzará estas tesis. Apocalipsis o no, aqui sí que no tengo dudas para saber quién lo va a pagar. Sólo espero que los responsables no queden impunes y creedme que hay muchos.


Javier Peña
Director Portalparados

Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner