Es un primer paso para profundizar en las iniciativas conjuntas a través de la cooperación de las administraciones locales reguladas por el Tratado de Valencia, que fijaba un marco de cooperación institucional.
Hasta el momento, Badajoz y Elvas cooperan en materias como el patrimonio, pero ahora se trata de avanzar en otros servicios gracias a la «Eurociudad» , un sistema utilizado en otras ciudades españolas como Tui o San Sebastián, que colaboran con localidades fronterizas como Valenca (Portugal) y Baiona (Francia),respectivamente.
Durante el acto de constitución en Badajoz, se ha recordado cómo las ciudades vecinas han resuelto tradicionamente sus diferencias, que ahora son puntos en común y cómo han ido constituyendo lazos de amistad íntimos, desde el hito que supuso la caída de las barreras con la Unión Europea hasta nuestros tiempos.
La Eurociudad extremeño-lusa ha situado a la cabeza de sus prioridades el empleo, pendiente además de la relación Madrid-Lisboa con proyectos tan importantes como el tren de alta velocidad (AVE) o la Plataforma Logística en Caya.


