www.portalparados.es

Nº Parados 25/09/2018

SEPE
3182068
EPA
3490100

Nº Parados 25/09/2018

SEPE
3182068
EPA
3490100
cursosbanner

Es muy significativo lo que ha ocurrido con la solución que en los últimos días, se le ha querido dar al problema de los miles de desahucios que se están produciendo en nuestro país de gentes cuyo único delito fue querer una vivienda propia gracias a unos créditos que se concedían con una facilidad pasmosa. Sin duda, los dos grandes partidos han reaccionado porque muy probablemente vieron con preocupación que ellos mismos podrían ser desahuciados del Congreso antes o después.  

No me refiero a un desahucio del Congreso al estilo Tejero, me refiero a un desahucio democrático en próximas elecciones. Evidentemente, las imágenes de familias, con hijos pequeños, personas con discapacidad, etc provocaban la indignación de toda la sociedad. Y no digamos las tres personas que acabaron con su vida debido a la frustración de ver cómo iban a ser expulsados de su vivienda.



 

El caso es que lo ocurrido estos últimos días es muy significativo. En primer lugar, tenemos a un partido en la oposición, el socialista, que ahora se da cuenta de lo terrible de la situación. Ya podrían haber abierto los ojos cuando ellos mismos gobernaban hace apenas un año. Es verdad que han pedido perdón por ese error pero eso no sirve de mucho consuelo a las miles de personas que están sufriendo en este país.

 

El PSOE presentó una propuesta y el PP aceptó sentarse a negociar una solución que acabe con esa situación. Parecía que el acuerdo sería cuestión de horas, parecía que la presión social de colectivos, como Stop Desahucios o las Plataformas de Afectados por las Hipotecas, podía haber resuelto el problema.

 

Sin embargo, los dos partidos políticos principales del país quieren seguir cocinando sus medidas ellos solitos. En esa mesa, faltaban claramente los colectivos de afectados que tienen mucho que decir en este asunto, pero también otros grupos, como el de jueces que claramente se han pronunciado sobre las medidas necesarias para frenar los desahucios o expertos económicos o jurídicos. Y ya puestos a pedir, podrían estar otros partidos políticos que sí se han preocupado de las víctimas.

 

Ya sé que no sorprende. Esta es la clase de democracia que tenemos en la actualidad. Es aquello de “todo para el pueblo pero sin el pueblo”. El despotismo ilustrado ha vuelto a nuestras vidas cuando ya la creíamos superada.

 

Pero no sólo ese detalle lo demuestra. La decisión final del gobierno es un pequeño avance, supondrá un alivio para algunas familias pero es un parche que no ataja el fondo del problema. Puedo intuir la “mano negra” de los bancos presionando para suavizar esa legislación por los altos costes que, se supone, tiene para ellos. Unos costes que, por cierto, pagamos a escote entre todos con los fondos de reestructuración del sistema financiero.

 

Aquí el problema de fondo es que más allá de si los bancos son totalmente culpables o los endeudados también lo son, lo cierto es que aquí sólo pagan los segundos. Los bancos que sobrevaloraron las viviendas, que otorgaron de forma imprudente créditos a manos llenas, no asumen ningún riesgo en esas operaciones. Se les permite que acudan a las subastas de los pisos impagados, pagando un 60 por ciento del valor, algo inaudito en la mayoría de legislaciones europeas.

 

Y es que mucho se está hablando de la dación en pago y de sus dificultades para ponerla en marcha. Es una cortina de humo porque hay otras posibilidades como obligarles a comprar en subasta los pisos por el valor de la hipoteca, o por el precio real de mercado y no a precio de saldo.

 

Ante todo esto, tendrá que ser una vez más Europa la que nos saque las castañas del fuego. Parece inminente una sentencia del Tribunal de Estrasburgo que sacará los colores a la legislación española por permitir claúsulas abusivas de los bancos. Este es otro ejemplo de lo que sucede en España. Tienen que venir de fuera para decirnos que algunos se están pasando.

 

Yo me alegro por las familias que se puedan acoger a la moratoria de dos años. Espero que no vuelvan esas imágenes terribles de gente expulsada de sus domicilios. Pero estaría bien que se cambiase una ley de principios del siglo XX que nos sitúa a los consumidores en una situación de clara inferioridad ante los bancos.

 

No se trata de cargarse al sistema financiero que es con lo que amenazan los reacios al cambio legislativo. En otros países, existen esos cambios y las entidades bancarias siguen viviendo, y muchas de ellas sin ayudas de sus gobiernos.


Javier Peña
Periodista

 

Puedes seguir a Portalparados en FacebookTwitter Google + Linkedin

Elegir un video multimedia

Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner