www.portalparados.es

Nº Parados 22/09/2018

SEPE
3182068
EPA
3490100

Nº Parados 22/09/2018

SEPE
3182068
EPA
3490100
cursosbanner

Ya sé que habitualmente existe una regla no escrita en la que se otorgan 100 días de gracia a los responsables políticos para analizar su gestión. En realidad, ni siquiera cien días son suficientes en la mayoría de los casos para hacernos una idea de lo que puede hacer o deshacer un presidente, ministro, consejero, etc. Pero los últimos acontecimientos sobre la decisión del gobierno de suprimir la ayuda de los 420e, o ya 426 este año, han puesto en evidencia al ministro recién llegado de Trabajo, Valeriano Gómez.  

Es verdad que el currículum del recién llegado ministro de Trabajo, su vinculación con la organización UGT y alguna de sus declaraciones públicas, nos habían hecho albergar esperanzas de que la política laboral del gobierno mejorase en aspectos tan importantes como las políticas activas de empleo.



Parece así, a priori, una buena idea incrementar el gasto que se destina a la formación para desempleados que hasta ahora sólo representaba el 40 por ciento del gasto total para trabajadores. Ahora la intención de Valeriano Gómez es destinar la mitad a los trabajadores en paro y la otra mitad a los ocupados. No parece mala idea, es verdad, siempre que nos demos cuenta que no sólo hay que gastar más, sino que hay que gastar mejor. Hay que ofrecer formación que verdaderamente nos sea útil para encontrar un puesto de trabajo y no esos cursillos de inglés del todo a 100 que quieren obrar el milagro de ponernos al día en la lengua de Shakespeare en tres meses. Es sólo un pequeño ejemplo de los muchos que podría citar.

Pero lo más grave no es todo eso. Lo grave es que Valeriano Gómez inicia su aventura ministerial con una columpiada de esas de campeonato. Pocos días después de tomar posesión, recibió a la consellera de Trabajo, Mar Serna y anunció que el PRODI, la ayuda de los 420, o como le queráis llamar, se prorrogaría a partir de febrero. En la propia noticia, os comentábamos que el gabinete de prensa se apresuró a matizar las palabras del ministro y la vicepresidenta económica, Elena Salgado dejaba ya en evidencia que quizás esto no fuera así.

Mañana el consejo de Ministros confirmará la eliminación de este programa y con esta decisión nos quedan muchos interrogantes. ¿De verdad el ministro de Trabajo es Valeriano Gómez? ¿de verdad las medidas relacionadas con el mercado laboral están en su mano? ¿y si no las toma él, por qué nos ahorramos también el sueldo de un ministro?

Hemos oido hasta la saciedad, sobre todo por el principal partido de la oposición, que los desempleados no queremos subsidios, que queremos trabajo. Y estoy totalmente de acuerdo. ¿Pero qué ocurre cuando no se ofrece ni una cosa ni otra? porque al final, ni  trabajo ni míseras ayudas. Seguramente los mercados internacionales estarán ahora más tranquilos pero han dejado a muchas familias con la soga al cuello. Ya sabemos, pues, cuál es la prioridad.

De todas formas, y aunque sea recurrir al tópico, no nos debe extrañar que el ministro diga una cosa y luego se haga otra. Tan solo basta recordar que Valeriano Gómez es el mismo que se manifestó contra la Reforma Laboral junto a los sindicatos pero aceptó la sorprendente labor de ejecutarla. Ya sé que ha dado explicaciones al respecto pero poco puede hacer para que lo creamos razonable.

Javier Peña

 


Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner