spot_img

¡Que viva el alcalde que los parió!

//

Si en alguna categoría de político he tenido siempre fe, ha sido en los alcaldes. No en todos, ni en el gremio como colectivo, pero sí en esa individualidad que algunos representan de estar más cerca de la tierra que de la poltrona. Y en consecuencia, de mostrarse más dispuestos a escucharte que el resto de personajes dedicados a recabar votos al precio que sea con tal de no perder todos los beneficios que su supuesta dedicación a la política les aporta.

Yo hablo de los que entienden lo que significa el término “polis”, de aquellos que entienden que ellos están al servicio de la sociedad y no viceversa. Me lo imagino, me lo imagino: acaban de poner a prueba sus neuronas y no les sale ningún nombre. Les voy a citar a dos.

Me ha alegrado el fin de semana, y no sabe ella bien de qué manera, la alcaldesa de Alzira. Una señora con 2 bemoles que se ha hartado de que dos piezas complementarias no encajaran: la necesidad de una vivienda y las viviendas vacías. Y no corta ni perezosa ha avisado a un par de entidades bancarias del lugar que las casas que en su momento expropiaron y que permanecen vacías en el municipio van a ser arregladas y habitadas. Espero que no se desanime en el empeño, porque este “ronbinhoodismo” (permítanme el palabro) me devuelve a mis pasados poéticos y me devuelven la fe, ya no sólo en el político como animal en extinción, si no al ser humano. Aquí la alcaldesa ha hecho saber que contratará mano de obra para adecentar las viviendas y que las repartirá entre las familias más necesitadas. Sí señor. Casas huecas, personas sin techo. Las encajas, pones al pueblo al día urbanísticamente hablando y encima creas algún que otro puesto de trabajo aunque sea temporal. Sólo puedo ponerme a su disposición y esperar que en poco tiempo el anuncio sea una realidad…como una casa.

Días antes, el alcalde de Bilbao ha sido nombrado el mejor alcalde del mundo. Como le he visto actuar de cerca, no puedo por menos que refrendarlo. Fue de los pocos que tuvo la capacidad de entender que el Bilbao que heredaba se moría por obsoleta y se puso manos a la obra: invirtió en una ciudad nueva, que descubrió caminos distintos para subsistir. Bilbao es, posiblemente, en este momento, la ciudad puntera de España. Una localidad hermosa y moderna que mira hacia el futuro con esperanza sin dejar de echar el ojo al pasado con emoción. Y todo esto, lo hace el alcalde mientras su ayuntamiento es el único en Europa, y creo que en el mundo, con “deuda cero”. Ma-ra-vi-llo-so. Sus ciudadanos no sólo disfrutan de un lugar de categoría sino que, además, no son esquilmados por su consistorio para sufragar agujeros que no se sabe de dónde vienen.

Así que déjenme que disfrute, al menos, durante unos días, de saber que hay dos personas en el mundo que el día que decidieron hacer del servicio público su vida, también lo pusieron todo para alcanzar su meta. Porque dos buenos alcaldes traen salud económica a sus municipios. Y eso, si no se merece un homenaje, bien vale una mención de agradecimiento. ¿Qué es su trabajo? Sin duda. Pero visto, lo visto, felicitemos a los que se lo merecen. Al menos yo.



María Díaz
Periodista
www.mariadiaz.eu

 

Puedes seguir a Portalparados en FacebookTwitter Google + Linkedin

Elegir un video multimedia

Related Articles

5 Comentarios

Dejar respuesta

Déjenos su comentario
Por favor introduzca su nombre aquí

Nuestras RRSS

73,443FansMe gusta
80,420SeguidoresSeguir

últimos artículos

You cannot copy content of this page