www.portalparados.es

Nº Parados 22/08/2018

SEPE
3135021
EPA
3490100

Nº Parados 22/08/2018

SEPE
3135021
EPA
3490100
cursosbanner
Ni siquiera en un día como hoy que es fiesta en muchas comunidades autónomas, nuestra inquieta periodista, María Díaz llega a su habitual columna de Los Lunes al Sol para plantearnos una duda complicada. En muchas ocasiones, encumbramos a héroes en nuestra sociedad que terminan convirtiendo en villano, unas veces por intereses oscuros de terceros a los que no viene bien su existencia y otras veces porque el protagonista es un ser humano con sus virtudes y sus miserias.

No es lo mismo mirar que ver

Ni siquiera en un día como hoy que es fiesta en muchas comunidades autónomas, nuestra inquieta periodista, María Díaz llega a su habitual columna de Los Lunes al Sol para plantearnos una duda complicada. En muchas ocasiones, encumbramos a héroes en nuestra sociedad que terminan convirtiendo en villano, unas veces por intereses oscuros de terceros a los que no viene bien su existencia y otras veces porque el protagonista es un ser humano con sus virtudes y sus miserias.  

Mark Twain decía que “cuando era joven podía recordarlo todo, hubiera sucedido o no”. Quizá a ustedes no, pero a mí la edad me ha dado cierto poso que me ha permitido pasar de mantener en la memoria lo que nunca pudo llegar a ella a olvidar lo que ciertamente acaba de ocurrir. Por eso, es posible, reparo en lo pequeño con inusitada avidez. Y me llaman la atención detalles que de puro nimios cobran valor. Por ejemplo, las lágrimas de Lady Gaga. Personaje que, todo hay que decirlo, no creo que nunca fuera amiga mía. Y no tanto por ella, que seguro que no me admitía en su círculo, dónde vamos a parar, sino porque a mí tampoco me apetece darle un sitio en mi vida. La mía no va a círculos, ni siquiera se si tiene forma, pero controlo  quien cabe en ella y quien no. Todavía.




Aunque, que quieren que les diga, que los ricos también lloren me reconcilia con el mundo. Y eso, a sabiendas de que la artista ha soltado lagrimas la décima parte de veces que yo.  Me juego una mano y no la pierdo. También es cierto que yo he sido, y soy, muy llorona. Tengo que confesarles que tampoco indagué en el motivo de su llanto, quizá una uña rota, quizá un problema con el tinte…


Así que vuelvo a plantearme si el mundo está bien repartido y si no le vendría bien a alguno de estos ricos de familia echar un vistazo hacia fuera y repartir un poco de lo que les sobra.  Como hace Bill Gates, un tipo que me cae verdaderamente bien, que ha sabido entender que lo que él no necesita, y tampoco vive con grandes alardes, a otros les apaña la existencia.


Discutíamos el otro día sobre la figura de Muhammad  Yunus, el llamado banquero de los pobres, el defensor de los microcréditos, que no su creador. La teoría es buena, buenísima, pero las manchas empiezan a caer sobre la figura del economista bengalí. Y empiezo a dudar sobre la bondad y la maldad del ser humano. ¿Se está enriqueciendo Yunus gracias a la pobreza de los suyos? ¿Es uno de los seres más honrados del mundo y su posible salto a la política le ha hecho un enemigo a batir? ¿Existen dos esferas político-económicas en el universo y los pequeños mortales que formamos parte de una de ellas no podemos acceder a la otra? ¿Valdría eso para algo? ¿Es mejor girar la cabeza y esconderla? ¿Qué podemos hacer los unos por los otros?


Y así, intentando saber qué tengo de víctima y qué de culpable ha llegado el momento de escribir estas líneas. Les pido ayuda, una opinión. A ver si entre todos podemos arreglar este mundo que nos marcó en el destino una posición tirando a puñetera: demasiado de nada, un poco de todo. Y con ir tirando a zarpazos, no vamos contentando.

María Díaz
Periodista
www.mariadiaz.eu

Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner