El Consejo de Gobierno ha aprobado un gasto de 92 millones de euros para proporcionar formación profesional para el empleo dirigida prioritariamente a trabajadores desempleados a lo largo de 2010.
Esta cantidad permitirá desarrollar 3.213 cursos de los que se beneficiarán un total de 48.195 alumnos y el principal objetivo de estas acciones formativas es facilitar el acceso al empleo y la capacitación para el desempeño cualificado de las distintas profesiones.
Las acciones formativas autorizadas deben reservar, al menos, el 60% de sus plazas para alumnos en situación de desempleo.
Dentro de este colectivo tendrán prioridad las mujeres, los jóvenes, las personas con discapacidad, los afectados y víctimas del terrorismo y la violencia de género, los desempleados de larga duración, los mayores de 45 años, las personas con riesgo de exclusión social y los cuidadores no profesionales que atiendan a las personas en situación de dependencia.
También podrán participar en los cursos los trabajadores ocupados, especialmente los empleados de pequeñas y medianas empresas, y los trabajadores con baja cualificación.
Podrán solicitar la realización de estos cursos los centros y entidades de formación que estén inscritos o acreditados en el registro de centros y entidades de formación para impartir las especialidades formativas que soliciten.




