Según informa el Periodico Mediterráneo, el curso, que durará un año, servirá para construir un vivero forestal, una infraestructura inexistente en la comarca “y muy necesaria porque hay muchas especies endémicas que han de ser clasificadas y conservadas”.
La actividad se dividirá en cuatro módulos: fontanería, electricidad, albañilería y construcción. Los seis primeros meses los monitores se centrarán en las clases teóricas, mientras que en los otros seis restantes pondrán en práctica lo aprendido. “Creemos que, de este modo, los alumnos tendrán herramientas para poder encontrar algún trabajo”, detalló Pérez.
La infraestructura botánica se ubicará en Cinctorres y la idea de la Mancomunitat es prolongar un año más el contrato a los jóvenes usuarios. Según indicó el representante comarcal, “después de que hayan aprendido las disciplinas, se les dará empleo en los municipios de Els Ports para realizar trabajos de mejora en las calles”. El objetivo es retroalimentarse de la actividad y favorecer el resurgimiento de la zona.



