El Ayuntamiento de Benidorm (Alicante) sigue adoptando medidas para aliviar la carga impositiva sobre sus vecinos más castigados por la crisis. Primero fue la tasa de la basura y ahora es la tasa del agua. El consistorio subvencionará con hasta 107 euros a 2.000 pensionistas, jubilados y parados de larga duración con rentas bajas. La iniciativa, aprobada este lunes, supondrá un gasto máximo de 214.000 euros para las arcas municipales.
Para beneficiarse de estas subvenciones, los jubilados y pensionistas deberán tener 65 años o más, estar empadronados en Benidorm, acreditar ser el propietario del inmueble o el inquilino que asume el pago de la tasa se agua, que en la vivienda solo vivan el solicitante y sys dependientes económicos, que todos ellos estén empadronados en la vivienda y que la renta familiar no supere los 21.800 euros.
En cuanto a los parados, podrán beneficiarse de la subvención quienes lleven doce meses o más buscando empleo, al menos cinco años empadronados en la ciudad, y no superen los 9.946 euros de ingresos anuales (para hogares de dos miembros), los 10.863 euros, en las viviendas de dos a cuatro miembros y los 14.058 euros en las que vivan más de cuatro personas.
Las subvenciones se sufragarán con 214.000 euros con cargo al presupuesto de 2014, a través de dos partidas de 107.000 euros cada una para jubilados y pensionistas, por un lado, y parados de larga duración, por otro.
Con estas bonificaciones de la tasa de basura y agua, Benidorm recuperará las ayudas aprobadas en 1992 y que se suprimieron por el plan de ajuste. Ahora sin embargo no serán lineales como antes, sino que están limitadas a quienes tienen más dificultades económicas.



