hola buenos días ante todo gracias por ofrecer su colaboración con las personas que necesitan de su profesionalidad.Soy pedro de Murcia tan solo me dirijo a usted con el fin de que si me puede orientar. Tengo 45 años y llevo desde los 14 trabajando y he pasado mucho,he discutido , me han explotado y me han hecho sentirme mal en este tiempo excepto alguna vez que me he sentido a gusto trabajando y cuando mas a gusto he estado, me han despedido por no haber faena.
La cuestión que no se que me pasa pero la verdad es que siento miedo o no como decirle temor de volver a comenzar, de volver a dar con una empresa que te explote y que no te miren como persona sino como mano de obra. Ahora que estoy parado, estoy haciendo algunas reparaciones aunque pocas pero algo hago y siento la libertad y la satisfacción de trabajar para mi mismo pero también me doy cuenta que eso no es viable pues no tengo suficiente faena para darme de alta. Antes o después tendré que afrontar mi situación, de hecho si me sale trabajo lo aceptaré en el momento pero llevo por dentro ese temor de volver a comenzar
Gracias por la atención prestada un saludo
Hola Pedro
No te extrañes que el cuerpo y la mente se te revuelvan ante la perspectiva de poder volver a trabajar.
Has desarrollado un miedo ante el castigo y el abuso que sufriste.
No tiene porqué volver a repetirse la situación, especialmente si tu no la permites y pones los límites desde el principio.
El hecho de que no haya mucho trabajo no quiere decir que haya que aguantar cualquier cosa con tal de trabajar. Para evitar eso tenemos un Estado de Derecho y los Inspectores de Trabajo.
La libertad de la que disfrutas ahora tiene un cierto precio y es que no tienes la seguridad de recibir un salario asegurado a fin de mes. Sin embargo se engaña quien crea que si lo tiene. No hay seguridades laborales, ni con un contrato fijo.
Piensa que es lo que deseas de corazón hacer u dedícate a ello. Si te decides a trabajar en aquello que es tu felicidad o tu desarrollo y realización como ser humano, aunque no tengas mucho dinero, ni seguridades, ni puedas permitirte lujos, podrás mirarte cada día en el espejo y tu vida entera tendrá sentido.
Hay personas que esperan a la jubilación para poder empezar a disfrutar. No lo permitas tu. Haz que tu vida merezca la pena cada día y no por lo que ha de venir.
Aprovecha la oportunidad que te da esta situación para atreverte a contestar a la difícil y comprometida pregunta que pocos se atreven a enfrentar que es:
¿Qué demonio deseo yo hacer en la vida para sentirme vivo y feliz?
Si te atreves a contestar, tu vida nunca volverá a ser la misma
Iñaki Piñuel y Zabala
Psicólogo
Colegiado M 8334