Hola profesor Piñuel, Le cuento mi caso por si puede aconsejarme, verá soy la compañera de un hombre que lleva parado más de dos años y medio, tenía una pequeña empresa de la construcción que con la actual crisis se vino abajo después de más de treinta años de actividad; la empresa cerró y desde entonces está apuntado en el Inem, en todo este tiempo ha tenido una sola entrevista de trabajo y su estado de ánimo yo diría que está en lo que usted en otra consulta define como indefensión.La situación en casa es muy tensa, yo llevo muy mal la historia a lo que se suma diferencias entre nosotros que no tienen que ver con el tema, de modo que no sé como abordar el asunto, si hablo de la situación malo porque el mal ambiente se agudiza y si no hablo también porque la situación se mantiene, así que yo también estoy bloqueada y no encuentro salida al problema. ¿Puede darnos algún consejo que no pase por el psicólogo? y esto lo digo por dos motivos, primero porque habría que querer ir y no creo que sea el caso y segundo porque la situación económica no lo permite. Muchísimas gracias por su atención y mis más sinceras felicitaciones al equipo que hace posible esta página.Atentamente.
Querida Marina:
Es posible que la situación de paro pueda agudizar una crisis de pareja que existía anteriormente. En mi opinión cada uno de Uds requiere apoyo o ayuda psicológica para salir adelante, primero individualmente y posteriormente como pareja.
El sistema público de salud mental es gratuito y debe recurrir a él en caso de necesidad. Existen también ayudas en asociaciones, los ayuntamientos y en los Colegios de Psicólogos para seguir psicoterapia especializada para personas con menos recursos. Finalmente debo decirle respecto a la resistencia a “ir al psicólogo” que un psicólogo no está solamente para la gente que “se vuelve loca” como a veces se piensa.
Muchas personas creen que es un lujo hacerse ayudar por un especialista porque consideran que uno no debería gastar dinero en cosas que uno debiera resolver por si mismo. Otros creen que son personas “blandas” o sin criterio las que buscan ayuda. La falta de autoestima lleva incluso a otras a rehusar invertir dinero alguno en su propia recuperación o salida de un problema de salud mental.
Sin embargo la realidad es que cuando se requiere, el dinero mejor invertido puede ser el dedicado a salir de una situación que está acabando con la pareja, la familia o la empleabilidad de uno. Muchas veces he escuchado a personas que después de salir de una terapia que les ha costado hacer un esfuerzo económico, pero que ha resultado eficaz decir que “ha sido el dinero mejor invertido de su vida”. Y así es.
A algunos pacientes les suelo contar un viejo chiste que puede venir al caso:
Dice el bandolero al caminante:
- ¡ la bolsa o la vida!
El caminante responde al bandolero:
- llévese la vida, que la bolsa la guardo para cuando me jubile...
Un saludo y mucho ánimo.
Iñaki Piñuel
Psicólogo colegiado Nº 8334
Madrid