Mi empresa me acaba de despedir y desde que me dieron la noticia tengo mucha ansiedad. Estoy preocupada por cómo afrontar mis gastos y dar de comer a mis hijos. Mi marido sí trabaja, pero con su sueldo y el paro que me ha quedado no nos llega.
Respecto a la ansiedad debes aprender a reducirla y a relajarte, Busca quien te ayude si no eres capaz de hacerlo solo. Recuerda que solo tu tienes el control de tu estado de ánimo.
Respecto al aspecto económico, el momento ha llegado de adoptar una economía de guerra. Reducir gastos superfluos es esencial. Hay cosas a las que nos hemos acostumbrado en los años de abundancia y “vacas gordas” que nos parecen imprescindibles y no lo son en realidad. Hay cosas que pueden sustituirse por otras menos caras. Por otro lado es imprescindible aprovechar las posibilidades que ofrece la solidaridad. Para recibir ayuda, hay que pedir ayuda. Hay que informar a los demás del modo en que pueden ayudarnos. La mejor manera hoy en España de encontrar trabajo no es a través de anuncios sino a través de los contactos personales. La familia, los amigos, los vecinos pueden ser una fuente de ayuda, en forma de pequeños trabajos, demandas, que pueden conocer. Hay que intentar alcanzar la mejor posición posible, pero esta no siempre se alcanza de golpe sino que a veces es de forma gradual. La humildad y la modestia no están reñidas con la determinación y el deseo de prosperar para uno y para su propia familia.
Iñaki piñuel
Psicólogo colegiado Nº M-08334
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