www.portalparados.es beta

Nº Parados 08/12/2016

SEPE
3789823
EPA
4320800

Nº Parados 08/12/2016

SEPE
3789823
EPA
4320800
cursosbanner
Tras los resultados en las elecciones griegas de este domingo, muchos tratan de encontrar las siete diferencias y el paralelismo entre los dos países y sobre todo, entre Syriza y Podemos. La periodista María Díaz ofrece una visión distinta sobre este asunto en su columna de Los Lunes al Sol. El problema no es Syriza o Podemos. Es otro.

La aburrida campaña y el susto griego

Tras los resultados en las elecciones griegas de este domingo, muchos tratan de encontrar las siete diferencias y el paralelismo entre los dos países y sobre todo, entre Syriza y Podemos. La periodista María Díaz ofrece una visión distinta sobre este asunto en su columna de Los Lunes al Sol. El problema no es Syriza o Podemos. Es otro.  

Hoy a alguno no le llega la camisa al cuerpo. Syriza ha ganado las elecciones en Grecia y aquí empiezan a acobardarse. El asunto es que nadie ha hecho nada, pero creen que llega “el lobo”. Rajoy no conoce a Bárcenas, o casi. No sabe lo que es la corrupción en un partido que se desmorona de podredumbre y que, lamentablemente, tiene seguidores que no van a castigar tanta opacidad.



Pedro Sánchez no sabe por dónde le da el aire y también tiene porquería que limpiar en casa. Pero en vez de mirar hacia dentro y entender que no lo han hecho, ni lo están haciendo bien, prefieren atacar al tercero en discordia, Podemos. Al tercero en discordia desde hace poco. Estaban tan asentados, tan convencidos de que este país era su cotolengo que no ven Gürtel, ni Púnica, ni alcaldes imputados, ni a Bárcenas, ni ERES ni nada. Aquí el problema son los otros, los que vienen dando y con posibilidad de arañarles los votos.

¿Y por qué ha ganado Syriza y por qué llegará, posiblemente, Podemos a ocupar un lugar importante en el Congreso español? Porque nadie quiere ver que si no arreglan lo suyo les están regalando la campaña electoral a los que no arrastran pasado. Intentan hurgar buscando algo de mierda para convencerse de que juegan en la misma liga…pero que un señor haya hecho “trampilla” en la universidad, como cualquiera, o que otro haya ingresado un dinero extra no les pone a su altura. Que dejen de mirar al vecino, de buscar la paja en aquel ojo y que solucionen esa viga que molesta en el suyo. Sólo entonces podrán empezar de nuevo y ofrecer al votante una cierta esperanza.

El de izquierdas ejerce la crítica y puede quitar el voto al PSOE. Pero el de derechas no practica ese ejercicio y cree a pie juntillas a Cospedal con aquel ridículo número de stand up comedy de “pagos en diferido”. Sólo por eso nadie debería votar al PP. Ponen en duda la credibilidad de Bárcenas, pero éste, qué pena,  tiene más credibilidad que ellos. Lamentable…pero cierto.

Ahora, toda Europa mira hacia Grecia, despreciada y mísera, porque el bofetón viene desde allá. Criticarán cualquier paso que dé el nuevo gobierno porque a nadie le interesa la fractura política que plantea. ¡Con lo bien que les iba haciendo de un país lo que les daba la gana, van a venir ahora de una isla a meterles el susto!. No están preparados.

Y no están preparados porque se ha perdido el sentido original de “demos”, de pueblo. Para eso se supone que existen los políticos, para su pueblo. Pero aquí se habían olvidado de eso y sólo sabían, y saben, mirarse su propio ombligo. Les iba bien. Pero en Grecia acaban de decirles que el “negocio” puede acabarse. Y no va a cambiar ninguno. Nadie va a entonar el “mea culpa”. Nadie va a decir “nos han pillado”. Nadie cree que la falta de credibilidad va con ellos. Grecia abre un nuevo escenario y en España, nos queda un año de ridícula campaña electoral que ya nos ha hartado. Al menos a mí, que observo los movimientos, en apariencia sutiles, de un gobierno por apagar la voz de la izquierda, sin darse cuenta de que, a cada paso que dan, regalan votos a los que odian.

Lo dije una vez y lo sostengo: yo no votaré a Podemos…pero me alegro de su llegada a este universo político que huele como no quiero. Y en este país no sabemos castigar ni pedir cuentas. Un nuevo jugador altera el orden y, sólo por eso, me felicito. Y ahí quedan, en el arcén, una Rosa Díez luciendo pataletas por las televisiones patrias (todo porque se montó un partido a su medida y la medida no vale) y una Izquierda Unida que busca una meta pero no la encuentra.

Aquí estamos más ocupados en criticar a Rodríguez Zapatero y a Bono por reunirse con Iglesias. ¿Cuál es el problema? Ya no son nadie. ¿No pueden reunirse a título personal con quién sea? ¿O tienen que pedir permiso a su secretario general para organizar su agenda? Ojalá todos los políticos fueran capaces de hablar entre ellos. Eso sí, con luz y taquígrafos. Porque mientras toda su campaña se fundamente en criticar al otro estaremos ante políticos obtusos que no han aprendido nada. Y por tontos o por malos, no merecen una opción de gobierno. Aprendamos a castigar de una vez, que ya es hora. 40 años de aparente democracia nos deberían haber hecho unos tipos maduros ante el voto.

 

María Díaz
Periodista
www.mariadiaz.eu


Boletín de noticias: te ofrecemos la posibilidad de estar al tanto de las novedades que te ofrecemos desde las secciones informativas. Pulsa aquí para registrarte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cursosbanner